miércoles, marzo 23, 2005

Feria Coatza 2005, días 4, 5 y 6

Tres días más de feria con sus respectivas desveladas acumuladas. Ahora sí ni tiempo he tenido de redactar un par de líneas, en realidad ni siquiera me había conectado ni dos minutos.

Éstos últimos días han sido de desmadre totalísimo, incluyendo las noches de borrachera en la casa de Oso, las noches de borrachera en la playa, las noches de borrachera en la Feria, y las noches de borrachera en cualquier otro lugar. No cabe duda que tengo una bola de amigos briagos, y para acabarla de joder, mala copa!

Generalmente el desmadrito empieza cuando a todos se les empieza a subir un poquito, a algunos les sale lo brutos, y otros sorprendentemente dan señas de inteligencia, señas vagas y discontinuas, pero al final de cuentas no dejan de ser señas. Cuando ya todos estan bien ebrios, el desmadrito se convierte en desmadrote y las señas de inteligencia quedan perdidas entre el ambiente viciado por el humo de los cigarros. Pero, qué más se puede pedir? Vaya, la compañía es buena, la música también (excepto cuando Farith y Commesse ponen a la Guzmán), buen licor (observación: la Sol brava no es licor... es una porquería!) y buenas pendejadas.

Resumo rápidamente a los que recuerdo de los tres días, si alguien faltó, so sorry!, mi memoria es mala. A ver, empecemos con los compadres: Hector, Felipe, Alejandro y Christian; las novias de dos compadres: Yeli y Dany; los briagos que prácticamente viven donde Oso: Oso, el hermano de Oso (del cual desconozco el nombre), Farith, Commesse, Flavio, Índira, Fany, Viri, Aminta, y otro wey que también desconozco; tenemos a la banda de Diario del Istmo: Yaya, Alexandra, Paco, Hector (el otro Hector), y Yeli (de nuevo). Seguramente olvido a alguien, no se ofendan, ya saben de mi memoria.

Dando un giro de 360 grados, les comento que estuve viendo las presentaciones de Mario y Adelina, un par de excelentes trovadores de por acá, que tienen un repertorio magnífico pasando desde valses peruanos hasta boleros románticos, pasando por la cumbia colombiana, bachata y sones cubanos entre otros siempre con la excelente adaptación a la trova. Vaya, es fácil imaginar un vals peruano de Atahualpa Yupanqui en trova, inclusive sones cubanos de Joseíto López... pero oir canciones de Celso Piña y José Luis Guerra en trova definitivamente es algo digno de escucharse. Insisto, excelente! Disfruto oirlos como no tienen idea, y cuando terminan de tocar me agrada platicar con ellos pues algo nuevo aprendo en cada ocasión. Dato curioso: al igual que todos los viejos amigos de mi papá, también ellos me dicen Cuevitas...

Bueno, no sigo con pendejadas, solo diré que estos días han sido una mezcolanza de todo lo que se pueden imaginar (sí, también de alcoholes y personas) exageradamente divertida. Esperemos que siga así, aún falta la mitad de la feria... se la avientan? xDDDD