¡Que viva el «rocanrol»!
Mientras Julio, Emmanuel y yo regresábamos de Minatitlán, se subió al camión un pintoresco rocanrolero mariguano que cantaba al son de «por eso yo no quiero ser un ave de hermoso plumaje» acompañado de su guitarra híbrida con tres cuerdas acústicas y tres eléctricas que hacían una especie de sonido, bueno, más bien ruido que provocó que nos muriéramos de risa parados, pues el camión iba lleno.
Tengo que admitir que el hombre canta feo, toca feo, si las canciones son de él entonces también compone feo... y para acabarla de joder, ¡está refeo!, pero qué bueno que por estos rumbos haya gente interesada en la canción informal, que resulta ser más informal que canción, pero la intensión es buena.
Aquí les dejo una foto mal tomada del sujeto en cuestión que, con sus comentarios estúpidos, sin gracia ni sentido alguno, definitivamente sacó la risa de más de uno de los que lo íbamos escuchando. ¡Ahh! Y por si fuera poco otro güey con facha de filósofo ochentero -también mariguano- (léase hippie reformado) le iba haciendo segunda golpeando dizque rítmicamente la guitarra del pobre hombre que iba tocando... ¡jaaaaa!



3 comentarios:
ja,ja,ja. Y supongo que no le diste ni un pesito...
¿Cómo no? Si hasta raro me vieron mis amigos pues ellos sí creían que ni siquiera un peso valía su actuación... y tal vez así fué, pero la actitud sí lo valía.
ja,ja,ja,ja.
Publicar un comentario
<< Inicio