miércoles, junio 29, 2005

Mi Veracruz

Cuando me preguntan adónde quiero vivir en el futuro, mi respuesta es siempre la misma: en mi Veracruz. Es increíble oír comentarios al estilo de “si quieres vivir bien tienes que salir de aquí”… ¿Por qué? Realmente Veracruz es el estado que lo tiene todo: litorales, selvas, atractivos turísticos, reservas de petróleo, agricultura, ganadería y pesca, extensa diversidad biológica y, sobre todo, gran trasfondo cultural y gente increíblemente agradable.

Si hay algo de lo cual yo muy estoy orgulloso es de ser Jarocho, una mezcla espectacular entre la cultura española, negra e indígena. Mezcla que nos ha dejado mil y un legados, entre los cuales me atrevo a destacar las maravillas arquitectónicas, su riquísima comida y su incomparablemente alegre música. No por nada los Jarochos tenemos fama de bullangueros, y ¿cómo no tenerla si todo nos incita a celebrar?

La arquitectura veracruzana es muy variada. Podemos observar grandes formaciones arqueológicas como las monumentales ruinas de Tajín, herencia Totonaca, considerado como uno de los centros políticos y religiosos más bellos y mejor conservados de toda Mesoamérica, además de las construcciones coloniales del puerto de Veracruz, vestigio de la ocupación española de por ahí del siglo XVIII, que no dejan de maravillar a cualquiera que visita la ciudad, y por supuesto la moderna visión arquitectónica que en las últimas décadas ha invadido al Estado. Existen un sinfín de destinos turísticos que, claramente, exponen la magnificencia de mi bello Veracruz, no dudes en visitarlos.

Antojitos veracruzanos, la delicia del país -aunque suene pretencioso-, exquisita comida basada en masa acompañada por carnes, hierbas y especias. Puedo destacar a las picadas, las garnachas y las gorditas que, a pesar de ser malísimas si estás haciendo dieta, indudablemente el sabor compensa los aparentes inconvenientes. Obviamente los mariscos son especialidad de la casa, cubriendo camarones, caldos y el delicioso pescado empapelado, si vienes a Veracruz no puedes dejar pasar la oportunidad de comer en alguna marisquería.

La música de Veracruz, mí música, es esta combinación de cuerdas –españolas por excelencia-, percusiones –legado negro-, y versos picantes –definitivamente mexicanos-, que al sonar todo junto crea un sonido armonioso que provoca que la piel se erice y los pies inevitablemente comiencen a moverse. Ingenio es lo que sobra por estos rumbos y, si quieren una probadita, solo acérquense a un fandango a ver y escuchar a los jaraneros (y fandangueros) cantar, bailar y tocar, o bien, consigue un disco de sones Jarochos… aunque, sin dudar, en vivo se vive mucho mejor.

Veracruz transpira cultura, belleza y calidez. ¿Sabes? A estas alturas, si alguien se parase enfrente de mí y me dijera “Veracruz apesta”, con todo respeto, le rompo su madre.

Jarocho a muchísima honra… ¡¡¡a güevo que sí señores!!!

1 comentarios:

A las 1:23 p.m. Blogger Tevi dijo:

Tienes mucha razón Cuevas, Veracruz es un Estado Precioso. Aquí en México se le aprecia mucho y se habla muy bien de él. De hecho es el invitado favorito para la VII Expo Locaciones 2005 en los estudios Churubusco Azteca, del 25 al 27 de agosto. Los productores argumentan que siempre los recibe con los brazos abiertos para el desarrollo del cine. El gobierno de Veracruz y las secretarías de turismo y otras, aportarán playeras verdes con el nombre del bellísimo Estado, comida tradicional, jaraneros y todo aquello que representa ala Entidad. Los productores querían traerse hasta a los voladores de Papantla, pero no pudieron acomodar el poste en los estudios, je,je. Qué bonito hablan de veracruz, y la verdad, se lo merece.

 

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