miércoles, septiembre 14, 2005

“Citius, altius, fortius”

Hoy amanecí con un espíritu olímpico bien cañón, y no precisamente por querer ser más rápido, más alto o más fuerte... ¡no!

¡Más frío, más culero, más mamón!

Si pensaban que ya era odioso... ¡ni se imaginan! A partir de hoy firmaré como «Alfonso El Cabrón» (con mayúsculas iniciales).