“Citius, altius, fortius”
Hoy amanecí con un espíritu olímpico bien cañón, y no precisamente por querer ser más rápido, más alto o más fuerte... ¡no!
¡Más frío, más culero, más mamón!
Si pensaban que ya era odioso... ¡ni se imaginan! A partir de hoy firmaré como «Alfonso El Cabrón» (con mayúsculas iniciales).



0 comentarios:
Publicar un comentario
<< Inicio