lunes, marzo 06, 2006

Cerrando ciclos II

Y quedan tantas cosas por decir e historias que contar que no sé ni por donde empezarle. Si bien ya lo había pensado -y en el fondo lo sabía con seguridad- no quería admitir que hasta aquí había llegado revoluZiona.

Resulta que hoy noto el final de una etapa, un buen momento para evolucionar, cambiar de aires, ¡qué se yo! Hoy veo una oportunidad para seguir avante y olvidar los «demonios» que achacan el pasado. He decidido dejar de escribir, tal vez no para siempre o tal vez no por mucho tiempo, pero heme aquí, enredado en mi maraña de ideas sin aterrizar y elucubraciones de lo más estúpidas al grado de no tener ni idea de como escribirlas.

Con todo y todo revoluZiona la ha hecho de confidente -callado y atento cual debe ser- junto con ustedes mis amables lectores que han tenido la desfachatez de leer cuanta tontería he escrito y, por si poco no fuera, de dejarme alguno que otro comentario.

Tal vez vuelva con otro blog, igual y con otra idea y otra temática, igual y el que viene sí logre el objetivo de entretenerlos, igual y no, pero hasta aquí llegamos por estos rumbos. No me queda más que agradecerles y desearles lo mejor. GRACIAS TOTALES.

Joel Alfonso.
Coatzacoalcos, 2006.

Cerrando ciclos I

Guardar silencio,
a veces debería guardar silencio,
callar lo que veo, lo que escucho,
voltear la cara y no darme cuenta,
volver a mis oídos ciegos y a mis manos mudas,
a mi lengua un trapo y a mi corazón de mármol;
tendría que atar mis pasos, quemar mis ojos,
pero resulta que no puedo.
No vivo por pasar el rato
ni acumulo ideas para ser más sabio
ni me grabo lo que escucho para repetirlo solo,
siempre a solas, bien alto.

Edel Juárez (En horas hábiles)