domingo, agosto 14, 2005

Antes que anochezca

Anoche mientras cambiaba de canal en la televisión sin prestar atención en especial, ya saben: «02...03...04...05...» sin detenerse en ninguno, alcancé a ver el título de una película que hace tiempo había oido y no había tenido la oportunidad de ver, «Antes que anochezca».

Si bien siempre he creido que una película jamás sobrepasa al libro del cual se tomó la idea, decidí verla, sobre todo por el hecho de que esta película fuera una biografía (más bien autobiografía) de un escritor cubano perseguido políticamente... Reinaldo Arenas. Cosa rara ver a un erudito como héroe. Y no solo es un escritor, sino un excelente escritor declarado anticastrista que tuvo que lidiar con los prejuicios de la homosexualidad en la Cuba revolucionaria de los 60's.

Como esperaba, la película aborda demasiado por el exterior los temas de la revolución cubana y la situación socioeconómica del país, ofrece una visión superficial de Cuba bajo la dictadura castrocomunista así como de la complejísima personalidad de Reinaldo Arenas que, si no fuera porque el actor tiene claro hacia donde va y asume su rol en el guión hasta las últimas consecuencias, hubiera sido una muy buena interpretación del escritor.

Para acabarla de rejoder es una película de producción gringa, hablada en Inglés, con actores españoles, mexicanos, franceses, estadounidenses, brasileños, peruanos y definitivamente el equipo técnico es de nacionalidades tan diversas que resulta irrelevante mencionarlas. Por suerte, poco a poco, el ínglés fué fundiéndose con el español haciendo poco preocupante el idioma y recalcando la importancia de Reinaldo Arenas como el grande que fué. Definitivamente si alguno de ustedes ya leyó el libro dirá que la película es una porquería, y será perfectamente justificado.

A pesar de sus múltiples obras, y que el libro homónimo a esta película que es considerado "best seller" en EUA, Arenas murió en Nueva York en la misma austeridad en que nació y creció en Cuba mientras el tiempo le resultaba eterno cargando con el sida a sus espaldas.

La película no es mala, pero el cine jamás se acercará a la literatura sobre todo porque el primero solo permite un desarrollo superficial al ser producto masivo, constitucional y propagandístico.

¡Ohh, por cierto! Johnny Depp me sigue sorprendiendo... en este filme interpreta a un homosexual travesti capaz de transportar en las profundidades de su recto cualquier material de un lado a otro de la prisión sin ser notado. Muy buena caracterización.