domingo, julio 03, 2005

El Loco

Jamás había leido el título de un libro que hiciera tanto honor a su contenido: «El Loco» de Gibrán Jalil Gibrán.

La primera vez que leí el librillo tardé como 40 minutos... terminando me decidí a leerlo de nuevo, pues no había comprendido gran parte de él; la segunda ocasión tardé poco más de una semana. Después de leerlo por segunda vez decidí -de nuevo- leerlo otra vez, en verdad que está medio elucubrante el libro. Van más de dos meses con la tercer lectura y aún sigo tratando de comprenderlo. He leído otras obras de Jalil, y definitivamente son mucho más sencillas -aunque quizás más largas- que ésta. Si alguien se ofrece a ayudarme con él será alabado por la eternidad.

Les dejo la introducción, pa' que se den una idea.

Me preguntaréis por qué enloquecí.

Y yo os lo diré.

Hace mucho tiempo, ¡mucho tiempo!, antes de que nacieran algunos dioses, desperté de un profundo letargo y con sorpresa descubrí que me habían robado todas mis máscaras. Sí, mis siete máscaras, las que yo mismo había confeccionado, y que llevé durante siete vidas distintas. Salí sin máscara corriendo por las calles llenas de gente, yo gritaba desesperadamente: "¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!"

Muchos varones y mujeres se reían de mí, otros se llenaban de horror al verme y corrían a refugiarse en sus casas.

Y fue cuando llegué corriendo a la plaza del mercado, cuando un muchacho, que se encontraba de pie en la azotea de su casa, gritó, señalándome: "¡Es un loco! ¡Mírenlo! ¡Está loco!" Yo alcé la cabeza para mirarlo, y por primera vez sentí cómo el sol besó mi desnudo rostro, y mi alma se encendió de amor al sol, y ya no quise tener máscaras.

Así fue como enloquecí.

Y así es como en mi locura encontré libertad y seguridad; la libertad a la soledad y la seguridad de no ser comprendido, ya que quienes nos comprenden nos esclavizan.

Pero os pido no me permitáis enorgullecerme demasiado de mi seguridad; ya que si lo vemos bien, ni siquiera el ladrón encarcelado está a salvo de otro ladrón.

5 comentarios:

A las 6:49 a.m. Blogger Tevi dijo:

Felicidades! Te has topado con uno de los mejores libro que he leído.
Él maneja las metáforas con sarcasmo, cinismo, ironía, irreverencia y -¿por qué no decirlo?- confusión, eso sí, mucha poesía. La temática va desde lo irónico, lo hipócrita y lo cruel de la sociedad, hasta lo que algunos podrían considerar blasfemo o absurdo.
La clave para comprender lo que nos quiere compartir este libro, es que tienes que pensar como "loco"( a como el autor lo maneja) , y verás como le tomas gusto a todo lo que dice. El capítulo que citas es precisamente el que abre , y donde nos deja en claro que "como loco escribe, y no espera que lo entiendan" y metafóricamente expone mo cuando eres tú mismo, si esperar a que otros te comprendan, te señalan de loco , por que andas por ahí "sin máscarás" a diferencia de los demás. Él prefirió quedarse con la libertad de ser él mismo, aunque eso implicara soledad e incomprensión ("quienes nos comprenden nos esclavizan"). Algo parecido nos dice en "La sabiduría del rey", pero ahí el rey no quiso ser el "freak" y escogió ser del montón para conservar el poder.
Apartir de ese capítulo se leen solamente metáforas, algunas muy claras y otras que hay que parafrasear, pero en su mayoría llenas de ironías -creo que la ironía es su principal característica- y con alusión a la sociedad. Por ejemplo: "El espantapájaros" seguramente lo has visto en tu vida, puede ser cualquier persona, en cualquier situación. La hipocresía se trata en "sonámbulas" donde las protagonistas se detestan, pero no se lo dicen en las caras. "El nacimiento de mi tristeza- y de mi alegría-" expone bellamente la crueldad social ante nuestro sentimientos; "Las tres hormigas" -la primera pesimista, la segunda científica y la tercera religiosa) hace alegoría al hombre, algo así como "al dios que venern -o en el q no creen- no les importa" o algo pàrecido. "La justicia" critica el juicio del hombre. "La ciudad bendita" trata de lo difícil y costoso de la santidad -o lo loco que puede parecer-... "otro idioma" es una sátira, una burla a la sociedad a la hipocresía. Y Uno de los mejores: "El nuevo placer" deja muchas dudas ¿de qué se trata? ¿era bueno o malo?
Pero mi preferido es el capítulo III (AMIGO), lleno de cinismo:
"Quiero estar solo en mi infierno. Tu amas la verdad, la belleza, la justicia, y yo, por complacerte, digo que está bien y finjo que amo esas cosas. Pero la verdad es que en el fondo de mi corazón me río de tu amor por esas cosas. Pero no te dejo ver mi risa: Me gusta reír a solas" "Me gusta mi locura, a solas" " Amigo, tú no eres mi amigo ¿pero cómo hago que lo comprendas? Mi camino no es tu camino, y apesar de eso caminamos juntos por el sendero, tomados de la mano"
Estos son a grandes rasgos los que mas me gustaron, pero el punto es que el sujeto puede parecer un loco amargado, o un filósofo poeta, todo depende de como lo leas.
Ahora bien, si te confundí más, o no estás deacuerdo conmigo, lo discutimos por correo, o por el msn, como kieras. Como sea, espero habert servido de algo.

 
A las 3:53 p.m. Blogger Joel Alfonso dijo:

Lo del sarcasmo e irreverencia está totalmente claro, es lógico; ¿como esperar que un poeta no sea loco? Digo, ¿de qué otra manera una persona podría escribir acerca de la vida desde una perspectiva tan perfecta... o tan aberrante?

A estas alturas he logrado comprender buena parte del libro -después de estar leyéndolo por 3a. ocasión-. En definitiva los capítulos «largos» son más fáciles de entender; sin embargo los cortitos son mi pesadilla. Éste por ejemplo:

»En los escalones de la iglesia
Ayer al atardecer, en los escalones de mármol de la iglesia vi a una mujer sentada en medio de dos hombres. Una de las mejillas de la mujer se hallaba pálida, y la otra, ruborizada.

 
A las 5:23 p.m. Anonymous Anónimo dijo:

En las afueras de lo intocable encontre a mis propios prejuicios unos me apenaban y otros me causaban temor pues al sentirlos a la vez me sentí como una mujer que ha sido descubierta en el umbral de lo permitido.

Parece decir tu lectura actual

 
A las 5:27 p.m. Blogger Joel Alfonso dijo:

Woah, qué buena traducción la tuya! Más que clara.

Hubieras dejado tu nombre en el comentario.

 
A las 12:14 a.m. Blogger Tevi dijo:

Te otorgo toda la razón Joel, los capítulos cortos son los más subjetivos. Pero al final de cuentas ese es el objetivo: la subjetividad. Yo tengo mis propias definiciones, por demás connotativas.
Lo que te quiero decir es que tú ya comprendiste el libro, y lo sabes. (hasta "en la escalera del templo"), tu verdadera duda es si realemnte es lo que Gibran te quería decir. La respuesta es: lo es. El significado es meramente connotativo.
A lo que me refiero es que si buscas en tu interior, en esa "locura" tuya, ya tienes la respuesta, y efectivamente esa es la correcta.
Por eso digo que es un libro genial, por que explota la subjetividad le quien lo lee, y despierta la locura.

 

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