domingo, agosto 21, 2005

Desviaciones

¿Recuerdan lo del cumpleaños de la mamá de Carlos? Pues fue la pura pantalla… ¡jajaja! En efecto sí hubo una celebración, y también asistí a ella, y mi intensión era felicitar a la señora… y lo hice, solo que después de eso todo desvió su andar.

1) Había demasiada tentación: tequila y cervezas… ¡gratis! Carlos, Jorge y yo… y Monarcas-América… ¡la peor combinación para un desmadre! Imaginen el panorama de una habitación con tres tipos viendo el fútbol con varios envases vacíos alrededor, platos con cacahuates y demás comida botanera, y dos horas de argüende. Mal comienzo jaja.

2) La reunión era de pura gente mucho mayor… ¿y qué hacen tres jóvenes en medio de los chismorreos de las señoras y los gritos de los dones? Sencillo… irse al billar ¡jaja! Con todo y todo, estando lejos de Minatitlán, con amenaza eminente de lluvia, la fiesta detrás y sin auto, nos importó poco… ¡vamonos!

3) El billar está bien, es divertido y me gusta mucho, pero hacía falta algo: música. ¿Y donde hay música? Pss en el antro, ¿no? Ups, se supone que anoche yo regresaría temprano a Coatzacoalcos… llegué hace una hora. Ni siquiera a dormir regresé jaja. Con la mega revoltura de brandy, vodka, tequila y cerveza, la salida del antro no fue del todo agradable. Carlos dice y dice «estoy pedo, estoy pedo», Jorge alegando que a las 7am tenía que ir a no se donde, y yo (que no tomé demasiado, por si preguntan) terco con que no quería irme. Ni modos.

En realidad esta es una salida común y corriente para nosotros, ¿pero no se supone que celebraríamos a la mamá de Carlos?